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EL TIEMPO ORDINARIO

En el tiempo llamado «durante el año» u «ordinario» no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo sino que se procura profundizar el conjunto de la historia de la salvación, sobre todo a través de una contemplación continuada, fundamentalmente cronológica, del mensaje bíblico vivido en su desarrollo progresivo. La importancia de este periodo del año litúrgico para el crecimiento de la vida espiritual cristiana puede vislumbrarse por el mismo hecho de que abarca la parte más extensa del año litúrgico.

Los ejes fundamentales de este tiempo son el «domingo» y los respectivos ciclos de lectura continuada de la Misa dominical, y ferial, y del Oficio de Lecturas en la Liturgia de las Horas. El «domingo», día del Señor, es central en la espiritualidad cristiana y marca salvíficamente la vida del creyente que se despliega en su rutina habitual.

El tiempo durante el año comprende 34 semanas y se divide en dos etapas, una previa al Ciclo Pascual, y otra después de concluído éste.

Fuente: Conferencia Episcopal Argentina.